viernes, 16 de octubre de 2015

JUNIOR ATROPELLA A JOVEN

“UN LEVE TROPEZÓN” Por favor que alguien le haga entender a este muchacho que atropellar a alguien en estado de ebriedad y chocar dos carros dentro del estacionamiento de una plaza no es ni remotamente similar a un leve tropezón. En la madrugada del domingo 4 de Octubre, al salir de reconocido antro de la ciudad e ir caminando por el estacionamiento, José Luis Cascón Anza fue embestido por el automóvil que conducía José Daniel Zamora Espinosa, quien aparentemente perdió el control del vehículo y también impacto dos unidades más. Zamora Espinosa, hijo de reconocido político Tapachulteco, conducía un Dodge Stratus color plata en evidente estado de ebriedad. Los testigos y personal de la Plaza Icaria llamaron a emergencias inmediatamente, quienes arribaron en minutos. Ya en el hospital y tras la valoración de los médicos, Cascón Anza recibe las malas noticias: triple fractura de peroné, una fractura en el fémur, esguince de cuello y severas quemaduras y laceraciones en distintos puntos por arrastre. Al mismo tiempo, en el lugar de los hechos, las autoridades correspondientes no entraron o se les fue negado el acceso puesto que el accidente ocurrió en propiedad privada, situación que aprovecharon familiares y amigos de Zamora Espinosa para ocultarlo de las autoridades. Debido a esto, no hay registro de alcoholemia de Zamora Espinosa, punto que sus familiares están aprovechando al día de hoy para desentenderse de los gastos médicos y de recuperación de Cascón Anza, a quien le han hecho propuestas ínfimas para “arreglarse”. Tal vez los padres de Zamora Espinosa no quieran repetir la pesadilla del 2012 cuando el hermano de José Daniel, Blas Francisco, volcara el automóvil que conducía a exceso de velocidad en un tramo de la carretera Tapachula-Puerto Madero. En dicho accidente sus tres acompañantes resultaron heridos y Blas fue puesto a Disposición del Ministerio Público. José Daniel y su familia deben entender que atropellar a alguien no es un “leve tropezón”, es cambiarle la vida para siempre a una persona que no sabe si se va a recuperar al cien, que cesará sus labores durante meses y que necesitará de rehabilitación física para volver a sus actividades con normalidad, normalidad que le fue arrebatada por la imprudencia de un muchachito de 20 años dentro de un estacionamiento. A la familia Zamora Espinosa les pedimos ser un poco más empáticos con la situación de José Luis y al público en general: SI TOMA, NO MANEJE!